Lo que no quieras que no sepan muchos no lo digas a nadie.

Juan Eusebio Nieremberg

El hombre dotado de inteligencia puede con el don de saber que posee, conseguir la capacidad necesaria para toda la técnica y destreza artística.

Kazimierz Brandys

Creo en la vida eterna en este mundo, hay momentos en que el tiempo se detiene de repente para dar lugar a la eternidad.

Fiodor Dostoievski

Yo sé que la poesía es imprescindible, pero no sé para qué.

Jean Cocteau

Hay menos maneras de hacer el amor de lo que se dice, pero más de lo que se cree.

Colette

La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.

Voltaire

Amor sin celos no lo dan los cielos.

Refrán

Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros.

George Orwell

Algunas personas son tan falsas que ya no son conscientes de que piensan justamente lo contrario de lo que dicen.

Marcel Aymé

El amor es el gran refugio del hombre contra la soledad, la inmensa soledad que le han impuesto la naturaleza, la especie, las leyes eternas.

Henry Bataille

Diego de Saavedra Fajardo

Diego de Saavedra Fajardo


La lengua disimula y encubre los designios.


No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.


La amistad más se ha de sostener con correspondencia que con dádivas; porque con el interés se fingen, pero no se hacen las amistades.


Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.


El valor nunca es mayor que cuando nace de la última necesidad.


Rendirse ante la adversidad es mostrarse de su parte.


El no esperar remedio, ni desesperar de él, suele ser el remedio de los casos desesperados.


Un pequeño gusano roe el corazón a un cedro y lo derriba.



Diego de Saavedra Fajardo

Diego de Saavedra Fajardo, (1584-1648) Diplomático y escritor español.