No soy sincero, incluso cuando digo que no lo soy.

Jules Renard

La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.

Enrique Jardiel Poncela

Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.

Proverbio africano

Nada de lo que ocurra a los hombres nos debe resultar ajeno.

Juan XXIII

Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.

Alfonso X el Sabio

No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto.

Baltasar Gracián

Si bien es cierto que las alegrías son cortas, tampoco nuestros pesares son muy largos.

Marqués de Vauvenargues

El secreto de poner en ridículo a las personas reside en conceder talento a aquellos que no lo tienen.

Cristina II

No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.

Alejandro Dumas

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

Groucho Marx


Orison Swett Marden


No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos.


La suerte no es más que la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables.


Vale más un céntimo bien empleado que un céntimo ahorrado.


Un guijarro en el lecho de un pobre arroyuelo puede mudar el curso de un río.


Prefiero saber apreciar lo que no puedo tener, que tener lo que no soy capaz de apreciar.


La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible.


La verdadera ciencia está muy por encima de los apasionamientos políticos, de las diferencias de raza e idioma y de los sectarismos religiosos.


La economía consiste en saber gastar y el ahorro en saber guardar.



Orison Swett Marden

Orison Swett Marden, (1850-1924) Escritor de libros de autoayuda.