No te aflijas, sino alégrate de preferir ser, aún siendo miserable.

San Agustín de Hipona

El anarquismo es la única filosofía que aporta al hombre la conciencia de sí mismo, que sostiene que Dios, el Estado y la sociedad son inexistentes, que sus promesas son nulas y sin valor, ya que sólo pueden cumplirse a través de la subordinación del hombre.

Emma Goldman

El arte nunca progresa, evoluciona.

Raul Soldi

El hábito es el maestro más eficaz.

Plinio el Joven

En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.

Gabriel García Márquez

La condición esencialísima para ser optimista, es tener una absoluta confianza en sí mismo.

E. W. Stevens

Bajo la máscara de la temeridad se ocultan grandes temores.

Marco Anneo Lucano

Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.

René Descartes

Cuando un amigo advierte que lo necesitamos de un modo apremiante, siempre pierde cordialidad.

Germaine de Staël

Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.

Francisco de Quevedo

Platón

Platón


Lo que no sé, tampoco creo saberlo.


Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.


Los espíritus vulgares no tienen destino.


Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.


La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.


El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres.


El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.


El más importante y principal negocio público es la buena educacion de la juventud.


La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.


En torno de la esencia está la morada de la ciencia.


Dos excesos deben evitarse en la educacion de la juventud; demasida severidad, y demasiada dulzura.


La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.


Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.


De virtud hay una especie, de maldad, muchas.


La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.


Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.


A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.


Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía.


La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.


Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.


El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.


Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.


Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.


La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.


Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.


Todo lo que se llama estudiar y aprender no es otra cosa que recordar.


Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.


No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.


El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.


La mejor tumba es la más sencilla.


Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.


El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.


El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.


La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.


La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo.


Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.


El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.


El tiempo es una imagen móvil de la eternidad.


No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.


Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.


Donde reina el amor, sobran las leyes.


Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.


Teme a la vejez, pues nunca viene sola.


El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.


La belleza es el esplendor de la verdad.


La libertad está en ser dueños de la propia vida.


Aprendiendo a morir sea prende a vivir mejor.


No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.


Lo que se mueve por sí mismo es inmortal.


Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.


Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.


Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.


Los hombres viven celosos de la inmortalidad.


El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.


¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.


Si bien buscas, encontrarás.


En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.



Platón

Platón, (427 AC-347 AC) Filósofo griego.