Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar.

Diógenes Laercio

El hombre es el ser que necesita absolutamente de la verdad y, al revés, la verdad es lo único que esencialmente necesita el hombre, su única necesidad incondicional.

José Ortega y Gasset

Uno debe saber vivir con el dinero que tiene.

José de San Martín

Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces.

Adam Smith

El hombre es un lobo para el hombre.

Thomas Hobbes

El amor es un juego; el casamiento un negocio.

Alberto Moravia

Ninguna prueba, ninguna rectificación ni desmentido puede anular el efecto de una publicidad bien hecha.

Hermann Keyserling

Cien veces al día burlamos nuestros propios defectos censurándolos en los demás.

Michel Eyquem de Montaigne

La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada, y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo.

Maurice Maeterlinck

Dios: lo más evidente y lo más misterioso.

Herni Dominique Lacordaire


Edward George Bulwer-Lytton


El destino se ríe de las probabilidades.


Lo pasado, pasado. Hay un futuro para todos los hombres que se arrepienten y que tienen energía.


El tiempo es oro.


Es difícil decir quién hace el mayor daño: los enemigos con sus peores intenciones o los amigos con las mejores.


El amor es la actividad del ocioso y el ocio del hombre activo.


El genio hace lo que debe y el talento lo que puede.


Mientras haya libros no existe el pasado.



Edward George Bulwer-Lytton

Edward George Bulwer-Lytton, (1803-1873) Escritor inglés.