La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

Henry Van Dyke

No existe gran talento sin gran voluntad.

Honoré de Balzac

La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.

Arthur Schopenhauer

Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos.

Philip Gibbs

Enhorabuena porque habeis dado un ciudadano a la patria; pero advierte que es con la precisa condición de que con vuestra educación le hagais útil a la república, en la guerra y en la paz.

Juvenal

Sólo el virtuoso es competente para amar u odiar a los hombres.

Confucio

Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia.

Santiago Ramón y Cajal

La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del universo.

Isaac Newton

La verdad es una antorcha que luce entre la niebla, sin disiparla.

Claude Adrien Helvétius

El que se ve en una situación peligrosa piensa con las piernas.

Ambrose Bierce

Alfred Nobel


La esperanza es el velo de la naturaleza para ocultar la desnudez de la verdad.


Yo no dejaría nada a un hombre de acción, pues se vería tentado a dejar de trabajar, por otro lado, me gustaría ayudar a los soñadores ya que les resulta difícil conseguirlo en la vida.


La esperanza es el velo de la naturaleza para ocultar la desnudez de la verdad.


Yo no dejaría nada a un hombre de acción, pues se vería tentado a dejar de trabajar, por otro lado, me gustaría ayudar a los soñadores ya que les resulta difícil conseguirlo en la vida.


Si tuviera mil ideas y sólo una resultase ser buena, estaría satisfecho.


Mi dinamita conducirá a la paz más pronto que mil convenciones mundiales. Tan pronto como los hombres se den cuenta de que, en un instante, ejércitos enteros pueden ser totalmente destruidos, seguramente pactarán una paz dorada.


Tengo la intención de dotar después de mi muerte un gran fondo para la promoción de la idea de la paz, pero soy escéptico en cuanto a sus resultados.




Alfred Nobel, (1833-1896) Inventor y Químico sueco