Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco.

Heráclito de Efeso

Ser escritor es robarle vida a la muerte.

Alfredo Conde

Las costumbres del que nos habla nos convencen más que sus razonamientos.

Menandro de Atenas

El que ostenta el poder es siempre impopular.

Benjamin Disraeli

Crear es tan difícil como ser libre.

Elsa Triolet

El desengaño camina sonriendo detrás del entusiasmo.

Germaine de Staël

La lucha siempre merece la pena si el fin vale la pena y los medios son honestos.

Steven Brust

Es imposible ganar sin que otro pierda.

Publio Siro

Nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar y no de vida y de costumbres.

Francisco de Quevedo

La política no es una ciencia exacta.

Otto von Bismark

Jean Jacques Rousseau


El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.


No hacer el bien es un mal muy grande.


Quitad de los corazones el amor por lo bello, y habréis quitado todo el encanto a la vida.


La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.


Ser adulto es estar solo.


Detesto más las malas máximas que las malas acciones.


Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.


El hombre padece pocos males, si se esceptuan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.


La clase de felicidad que necesito es menos hacer lo que quiero que no hacer lo que no quiero.


Un hombre honrado no encontrará jamás una amiga mejor que su esposa.


El más fuerte no es siempre bastante fuerte para ser amo.


Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.


Si hubiera una nación de dioses, éstos se gobernarían democráticamente; pero un gobierno tan perfecto no es adecuado para los hombres.


Es muy difícil someter a la obediencia a aquel que no busca mandar.


No seréis nunca frailes si primero no sois monaguillos.


Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón.


No basta que una esposa sea fiel, es menester que su marido, sus amigos y sus vecinos crean en su fidelidad.


La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.


Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.


El acento es el alma del discurso.


Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.


La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, nininguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.


Hay mucha diferencia entre viajar para ver países y para ver pueblos.


La naturaleza ha hecho al hombre feliz y bueno, pero la sociedad lo deprava y lo hace miserable.


Las ciudades son el abismo de la especie humana.


No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.


Un buen padre vale por cien maestros.


El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.


Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.


La libertad no es fruto que crezca en todos los climas, y por ello no está al alcance de todos los pueblos.


Si la razón hace al hombre, el sentimiento lo conduce.


La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.


Es verdaderamente libre aquel que desea solamente lo que es capaz de realizar y que hace lo que le agrada.


La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.


La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.


Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo.


Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.


Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción.


Al salir de ciertas bocas, la misma verdad tiene mal olor.


El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.


Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de hombres, y con esto a todos los deberes de la humanidad.


Las injurias son las razones de los que tienen culpa.


Es muy difícil pensar noblemente cuando no se piensa más que para vivir.


El hombre es un milagro sin interés.


El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.


No es nada fácil abandonar la virtud; ella atormenta durante mucho tiempo a los que la abandonan.


Donde quiera que veáis la moderación sin tristeza, la concordia sin esclavitud, la abundancia sin profusión, decid confiadamente; es un ser venturoso el que aquí manda.


Una de las ventajas de las buenas acciones es la de elevar el alma y disponerla a hacer otras mejores.


Los remordimientos se adormencen en la prosperidad y se agudizan en los malos tiempos.


El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.


Las ideas generales y abstractas son fuente de los más grandes errores humanos.




Jean Jacques Rousseau, (1712-1778) Filósofo francés.