El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.

Friedrich Nietzsche

Un periódico consta siempre del mismo número de palabras, haya noticias o no las haya.

Henry Fielding

El arte es el reflejo del mundo. Si el mundo es horrible, el reflejo también lo es.

Paul Verhoeven

El mentiroso siempre es pródigo en juramentos.

Pierre Corneille

Donde acaba el deseo comienza el temor.

Baltasar Gracián

El amor sólo se da entre personas virtuosas

Aristóteles

Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido.

Ernest Hemingway

Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra, y por amor a la verdad.

Henry F. Amiel

El recuerdo es vecino del remordimiento.

Victor Hugo

Siempre hay un lugar en las cumbres para el hombre valiente y esforzado.

Thomas Carlyle


Arturo Graf


Cuanto más posee el hombre, menos se posee a sí mismo.


La religión debería servir más para dar ánimos a los buenos que para aterrorizar a los malos.


Las naturalezas inferiores repugnan el merecido castigo; las medianas se resignan a él; las superiores lo invocan.


Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?


Observa, escucha, calla. Juzga poco, pregunta mucho.


El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan.


¡Pobre del amor a quien la fantasía abandona!


El hombre malo puede decantarse a veces hacia el lado de la razón; pero le resulta casi imposible no hacer cuanto conviene para inclinarse a la maldad.


La vida es un negocio en el que no se obtiene una ganancia que no vaya acompañada de una pérdida.


El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el territorio de la otra.


No tardará en transigir con el fin quien está dispuesto a transigir con los medios.


Quién más se mueve, menos obra.


No es fiéis del que de nadie se fía.


La perseverancia es la virtud por la cual todas las otras virtudes dan su fruto.


La política es demasiado a menudo el arte de traicionar los intereses reales y legítimos, y de crear otros imaginarios e injustos.


Tiene mejor conocimiento del mundo, no el que más ha vivido, sino el que más ha observado.


Más instructivos son los errores de las grandes inteligencias que las verdades de los ingenios mediocres.


A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez.


Hay algunos obsesos de prudencia, que a fuerza de querer evitar todos los pequeños errores, hacen de su vida entera un solo error.


Las grandes elevaciones del alma no son posibles sinó en la soledad y en el silencio.


Para sentirse, no diremos seguros, pero animados y tranquilos a lo largo de la vida, hay que desear poco y esperar todavía menos.


Si pretendes y te esfuerzas en agradar a todos, acabarás por no agradar a nadie.


El arte es bajo cierto aspecto una crítica de la realidad.


La mejor amiga y la peor enemiga del hombre es la fantasía.


El que se fía de cualquiera demuestra poca discreción y sensatez: el que de nadie se fía muestra tener todavía menos.


La civilización es una terrible planta que no vegeta y no florece si no es regada de lágrimas y de sangre.


El que posee un amigo verdadero puede decir que posee dos almas.


Para hacer política justa y sana no basta conocer los hombres; es necesario también amarlos.


Si quisieran hablar solamente de lo que entienden, los hombres apenas hablarían.


El que en un arte ha llegado a maestro puede prescindir de las reglas.


Nada más fácil que hacerse aplaudir por la canalla.


El amor es como el agua, si algo no lo agita, se echa a perder.


La fuerza es confiada por naturaleza. No existe un signo más patente de debilidad que desconfiar instintivamente de todo y de todos.


Poquísimos son los hombres que sepan tolerar en los demás sus propios defectos.


El hombre comienza en realidad a ser viejo cuando cesa de ser educable.


No es filósofo quien teniendo una filosofía en la cabeza no la tiene además en el corazón.


La violencia no es sino una expresión del miedo.


La existencia es un viaje en el que no existen los caminos llanos: todo son subidas o bajadas.


Escuchad el consejo del que mucho sabe; pero sobre todo escuchad el consejo de quien mucho os ama.


Hombre fácil a la adulación es hombre indefenso.


Los deseos son como los peldaños de una escalera, que cuanto más subes, tanto menos contento te hallas.


Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender.


Bien poco enseñó la vida a quien no le enseñó a soportar el dolor.


Son más instructivos los errores de los grandes intelectos que las verdades de los mediocres.



Arturo Graf

Arturo Graf, (1848-1913) Escritor y poeta italiano.