El hombre famoso tiene la amargura de llevar el pecho frío y traspasado por linternas sordas que dirigen sobre ellos otros.

Federico García Lorca

Una definición es una frase que significa la esencia de una cosa.

Aristóteles

Cualquier gobernante puede hacer tonterías; lo que no se le permite es decirlas.

León Daudí

La cordura y el genio son novios, pero jamás han podido casarse.

Amado Nervo

La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.

Proverbio árabe

Creedlo, para hacernos amar no debemos preguntar nunca a quien nos ama: ¿Eres feliz?, sino decirle siempre: ¡Qué feliz soy!

Jacinto Benavente

Por lo general, las mujeres de ensueño son una ilusión óptica.

Peter Alexander Ustinov

Hay hombres cuya conducta es una mentira continua.

Barón de Holbach

El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.

Karl Marx

Muy pronto la televisión, para ejercer su influencia soberana, recorrerá en todos los sentidos toda la maquinaria y todo el bullicio de las relaciones humanas.

Martin Heidegger

André Maurois


En los inicios de un amor los amantes hablan del futuro, en sus postrimerías, del pasado.


Una ilusión eterna, o por lo menos que renace a menudo en el alma humana, está muy cerca de ser una realidad.


Casi todos los hombres ganan al ser conocidos.


En muchos casos encontramos móviles nobles y heroicos para actos que hemos cometido sin saber o sin querer.


Todo artista es tan múltiple que el crítico no puede dejar de encontrar en él lo que busca resueltamente y a priori.


Las huellas del hombre sobre el hombre son eternas y ningún destino se ha cruzado impunemente con el nuestro.


Sería necesario imponer esta regla: no repetir jamás una afirmación malévola sin verificar su contenido. Aunque es cierto que así nunca se hablaría de nada.


Nada nos puede impedir sentir esta maravillosa felicidad de ser preferidos a otros.


Para la diplomacia una cuestión aplazada ya está resuelta.


El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.


Es difícil crear ideas y fácil crear palabras; de ahí el éxito de los filósofos.


Una vida grande nace del encuentro de un gran carácter y una gran casualidad.


Todo deseo estancado es un veneno.


Nada resiste tanto como lo provisional.


Un libro es un regalo estupendo, porque muchas personas sólo leen para no tener que pensar.


No siempre es la multitud la poseedora de la verdad absoluta.


La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.


Saben realmente vivir aquellos que se comparan fundamentalmente con gente que les va peor que a ellos.


Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión.


Las leyes no son crueles ni suaves; son inmutables, y, como tales, previsibles, cuadros fijos en cuyo interior incumbe al hombre diseñar lo mejor que sepa su destino.


En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla.


Un matrimonio feliz, es una larga conversación que siempre parece demasiado corta.


El amor a lo don Juan no es más que afición a la caza.


El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed; pero la permanencia del amor no es un instinto.


No decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta.


La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.


La confidencia descubre quién era o no digno de ella.


El primer deber del hombre es desarrollar todo lo que posee, todo aquello en que él mismo pueda convertirse.


La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta.


El que puede prescindir del ser amado puede prescindir de todo.


Sólo la incertidumbre mata los celos.


Su divisa era ésta: todo lo que merece ser hecho, merece también ser bien hecho.


Una fórmula para alcanzar la celebridad puede ser ésta: expresar ideas sencillas con claridad, ingenio y cortesía.


Es fácil hacerse admirar cuando se permanece inaccesible.


Los caprichos pueden ser perdonados, pero es un crimen despertar una pasión duradera para satisfacer un capricho.


¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.


Con frecuencia el hombre busca una diversión y encuentra una compañera.


Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa.


La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.


Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.


El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo.


Ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa.


Al demostrar a los fanáticos que se equivocan no hay que olvidar que se equivocan aposta.




André Maurois, (1885-1967) Novelista y ensayista francés.