La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas.

Enrique Tierno Galván

La pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere.

Pablo Picasso

Los efectos del amor o de la ternura son fugaces, pero los del error, los de un solo error; no se acaban nunca, como una cavernícola enfermedad sin remedio.

Antonio Muñoz Molina

La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados.

Jean Paul

Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.

Jonathan Swift

Un amigo en la vida es mucho. Dos son demasiado. Tres son imposibles.

Henry Brooks Adams

Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas.

Jacinto Benavente

Hablando de nuestras desgracias las aliviamos.

Pierre Corneille

La primera ley que me indica la naturaleza es deleitarme a costa de quien sea.

Marqués de Sade

Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.

Francisco de Quevedo


Ippolito Nievo


La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.


Donde truena un hecho, ten la certeza de que ha relampagueado una idea.


La razón se hace adulta y vieja; el corazón permanece siempre niño.


La ciencia heredada de cien generaciones y el orgullo fruto de cuatro mil años de historia huyen como esclavos cogidos en falta ante la amenaza tempestuosa de un sentimiento.


No obliga tanto la dádiva cuanto el modo de hacerla.



Ippolito Nievo

Ippolito Nievo, (1831-1861) Escritor italiano.