La justicia es el pan del pueblo; siempre está hambriento de ella.

René de Chateaubriand

Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque.

Bertolt Brecht

Desgraciadamente, hay virtudes que sólo los ricos pueden cultivar.

Conde de Rivarol

En la mujer, el orgullo es a menudo el móvil del amor.

George Sand

El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.

René Descartes

Las religiones son meras vestiduras, muy mal cortadas, de la fe.

Thornton Niven Wilder

Los defectos, como las pajas, sobrenadan en la superficie; el que quiere encontrar perlas, debe sumergirse.

John Dryden

Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos.

Aristóteles

Todo comienzo tiene su encanto.

Johann Wolfgang Goethe

Cuando el hombre no se encuentra a sí mismo, no encuentra nada.

Johann Wolfgang Goethe


Winston Churchill


A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada.


La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.


Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.


Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo.


El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que él predijo.


La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás.


La cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor.


Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones.


El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.


La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.


Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.


Existen tres tipos de personas; aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte.


Las palabras antiguas son las mejores, y las breves, las mejores de todas.


Las críticas no serán agradables, pero son necesarias.


La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son.


Las citas, cuando quedan esculpidas en nuestra memoria, nos sugieren pensamientos originales; además, despiertan en nosotros el deseo de leer a los autores de los cuales han sido tomadas.


Evito siempre predecir de antemano, porque es mucho más fácil hacerlo a posteriori.


Perón es el único soldado que ha quemado su bandera y el único católico que ha quemado sus iglesias.


La alternancia fecunda el suelo de la democracia.


El precio de la grandeza es la responsabilidad.


El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.


Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro.


Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores.


Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa.


Las actitudes son más importantes que las aptitudes.


La dictadura, devoción fetichista por un hombre, es una cosa efímera, un estado de la sociedad en el que no puede expresarse los propios pensamientos, en el que los hijos denuncian a sus padres a la policía; un estado semejante no puede durar mucho tiempo.


El diplomático es una persona que primero piensa dos veces y finalmente no dice nada.


El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatídico. Lo que cuenta es el valor para continuar.


El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de miseria.


Esfuérzate por mantener las apariencias que el mundo te abrirá crédito para todo lo demás.


Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo.


La guerra es una invención de la mente humana; y la mente humana también puede inventar la paz.


Con el espíritu sucede lo mismo que con el estómago: sólo puede confiársele aquello que pueda digerir.


Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla.


Aunque personalmente me satisfaga que se hayan inventado los explosivos, creo que no debemos mejorarlos.


La salud es un estado transitorio entre dos épocas de enfermedad y que, además, no presagia nada bueno.


Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.


Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.


Vivid arduamente, no temáis nada y os sonreirá el triunfo.


Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás.


Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos.



Winston Churchill

Winston Churchill, (1874-1965) Político británico.