Con audacia se puede intentar todo, mas no conseguirlo todo.

Napoleón Bonaparte

El artista debe de ser mezcla de niño, hombre y mujer.

Ernesto Sábato

Quienquiera que ponga su mano sobre mí para gobernarme es un usurpador y un tirano y le declaro mi enemigo.

Pierre Joseph Proudhon

El optimista proclama que vivimos en el mejor de los mundos posibles; el pesimista teme que sea cierto.

James Branch Cabell

La única manera de ser seguido es correr más deprisa que los demás.

Francis Picabia

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.

Magdalena Martínez

El genio es el infinito arte de trabajar con paciencia.

Thomas Carlyle

¿Puede ser por ventura amado el que a nadie ama?

Demócrito de Abdera

Los pueblos viven sobre todo de esperanzas. Sus revoluciones tiene por objeto sustituir con esperanzas nuevas las antiguas que perdieron su fuerza.

Gustavo Le Bon

Que no sabemos lo que nos pasa: eso es lo que nos pasa.  

José Ortega y Gasset


Sócrates


Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.


Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar.


Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.


Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.


Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.


La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.


¿Quién capitulará más pronto: el que necesita las cosas difíciles o quien se sirve de lo que buenamente pueda hallar?


La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.


El pasado tiene sus códigos y costumbres.


No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.


El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.


Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.


La mejor salsa es el hambre.


El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.


La hermosura es una tiranía de corta duración.


¿No te parece, que es una vergüenza para el hombre, que le suceda lo que a los más irracionales de los animales?


Sólo Dios es el verdadero sabio.


Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.


Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.


La ciencia humana consiste más en destruir errores que en descubrir verdades.


Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.


Habla para que yo te conozca.


El grado sumo del saber es contemplar el por qué.


Es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no.


Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde.


El mayor de todos los misterios es el hombre.


Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.


Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.


Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho.


Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.


Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.


La belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que tal cuerpo habita, y si aquélla es tan bella como ésta, es imposible no amarla.


Yo sólo sé que no sé nada.


Yo soy un ciudadano, no de Atenas o Grecia, sino del mundo.


Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.


Cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.



Sócrates

Sócrates, (470 AC-399 AC) Filósofo griego.