Los privilegios acabarán, pero el pueblo es eterno.

Conde de Mirabeau

La civilización no dura porque a los hombres sólo les interesan los resultados de la misma: los anestésicos, los automóviles, la radio. Pero nada de lo que da la civilización es el fruto natural de un árbol endémico. Todo es resultado de un esfuerzo. Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde.

José Ortega y Gasset

De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.

Thomas Carlyle

Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.

Aristóteles

Discutir en el peligro es apretar el dogal.

Napoleón Bonaparte

Antes de negar con la cabeza, asegúrate de que la tienes.

Truman Capote

Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho.

Isaac Asimov

Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito.

Truman Capote

Lo importante es no dejar de hacerse preguntas.

Albert Einstein

Difícil es templar en el poder a los que por ambición simularon ser honrados.

Salustio

Marie Curie


El día que el hombre se diese cuenta de sus profundas equivocaciones, habría terminado el progreso de la ciencia.


Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.


La vida no merece que uno se preocupe tanto.


La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones.


La vida no es fácil, para ninguno de nosotros. Pero... ¡qué importa! Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo. Hay que sentirse dotado para realizar alguna cosa y que esa cosa hay que alcanzarla, cueste lo que cueste.


En la vida, no hay nada que temer, solo hay que comprender.


La humanidad necesita hombres prácticos, que saquen el máximo provecho de su trabajo, y, sin olvidar el bien general, cuiden sus propios intereses. Pero la humanidad también necesita soñadores, para quienes el desarrollo desinteresado de una pasión sea tan cautivante que les resulte imposible dedicar su atención a su propio beneficio material. Sin duda, estos soñadores no merecen la riqueza, porque no lo desean. Aun así, una sociedad bien organizada debe garantizar a tales trabajadores los medios para llevar a cabo su labor con eficacia, en una vida libre de cuidados materiales y libremente consagrada a la investigación.




Marie Curie, (1867-1934) Física francesa.