La misma debilidad de Dios procede de su omnipotencia.

San Agustín de Hipona

Cuando un hombre se echa atrás, sólo retrocede de verdad. Una mujer sólo retrocede para coger carrerilla.

Zsa Zsa Gabor

La patria, posiblemente, es como la familia, sólo sentimos su valor cuando la perdemos.

Gustave Flaubert

Si no te ha sorprendido nada extraño durante el día, es que no ha habido día.

John Archibald

Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido pueden combatir en otra.

Demóstenes

La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.

Voltaire

El supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar.

Sun Tzu

Es miserable saberse miserable, pero es ser grande reconocer que se es miserable.

Blaise Pascal

Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.  

José Ortega y Gasset

Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento.

George Orwell


Robert Green Ingersoll


En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias.


La verdadera civilización es aquella en la que todo el mundo da a todos los demás todos los derechos que reclama para sí mismo.


La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia.



Robert Green Ingersoll

Robert Green Ingersoll, (1833-1899) Politico y orador norteamericano.