Obra de modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir.

Miguel de Unamuno

¿Qué soledad es más solitaria que la desconfianza?

George Eliot

Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. En el primer caso, aún no se ha perdido la costumbre; en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad.

Albert Camus

La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.

José Ortega y Gasset

El que algo sea cierto no significa que sea convincente, ni en la vida ni en el arte.

Truman Capote

El hombre es un animal político.

Aristóteles

No hay que cargar nuestros pensamientos con el peso de nuestros zapatos.

André Breton

La memoria es el deseo satisfecho.

Carlos Fuentes

El hambre espía en la casa de los pobres, pero si la habitan personas trabajadoras, no se atreve a entrar.

Benjamin Franklin

El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.

Friedrich Nietzsche


René Descartes


Es prudente no fiarse por entero de quienes nos han engañado una vez.


Para mejorar nuestro conocimiento debemos aprender menos y contemplar más.


Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón.


El buen sentido es el que mejor está repartido entre todo el mundo.


Pienso, luego existo.


Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro.


La matemática es la ciencia del orden y la medida, de bellas cadenas de razonamientos, todos sencillos y fáciles.


Las almas más grandes son tan capaces de los mayores vicios como de las mayores virtudes.


En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas, que para aprender.


¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!.


Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.


No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente.


Los viajes sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarse del prejuicio de que sólo es la propia patria se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado.


El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.


Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.


La multitud de leyes frecuentemente presta excusas a los vicios.


Dicen que el mono es tan inteligente que no habla para que no lo hagan trabajar.


Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender.


Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás.


No hay alma, por poco noble que sea, que permanezca tan aferrada a los objetos de los sentidos que, a veces, no se aparte de ellos para desear un bien mayor.


La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.


El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos.


Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos.


Sería absurdo que nosotros, que somos finitos, tratásemos de determinar las cosas infinitas.


No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.


Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.


Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado.


Divide las dificultades que examinas en tantas partes como sea posible para su mejor solución.


Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros o ir por el buen camino.


Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.


La primera máxima de todo ciudadano ha de ser la de obedecer las leyes y costumbres de su país, y en todas las demás cosas gobernarse según las opiniones más moderadas y más alejadas del exceso.


La filosofía es la que nos distingue de los salvajes y bárbaros; las naciones son tanto más civilizadas y cultas cuanto mejor filosofan sus hombres.


El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.



René Descartes

René Descartes, (1596-1650) Filósofo y matemático francés.