Un hombre inútil es gravoso al estado, en que se pesa el mérito de los miembros por la utilidad que de ellos se saca.

Lucio Anneo Séneca

Muchas veces pienso que nosotros, los revolucionarios, somos como el sistema capitalista. Sacamos de los hombres y mujeres lo mejor que poseen, y después nos quedamos tan tranquilos viendo cómo terminan sus días en el abandono y la soledad.

Emma Goldman

Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.

Mae West

A veces los pensamientos nos consuelan de las cosas, y los libros de las personas.

Joseph Joubert

Cuando lo hayas encontrado, anótalo.

Charles Dickens

Libertad moral es la única libertad verdaderamente importante.

Joseph Joubert

La vida es tan amarga que abre las ganas de comer.

Enrique Jardiel Poncela

Cuando se tienen muchas cosas que meter en él, el día tiene cien bolsillos.

Friedrich Nietzsche

En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos.

Mariano José de Larra

He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.

Groucho Marx


Publio Siro


La lengua maldiciente es indicio de mal corazón.


Es imposible ganar sin que otro pierda.


El que sabe vencerse en la victoria es dos veces vencedor.


El hoy es discípulo del ayer.


El hombre que no sabe callar tampoco sabe hablar.


Donde hay concordia siempre hay victoria.


Dios mira las manos limpias, no las llenas.


Es más cruel temer a la muerte que morir.


Así como el ignorante está muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun después de muerto.


¿Cuál es el arte para preparar una buena amistad? Si quieres ser amado, ama.


El tiempo de la reflexión es una economía de tiempo.


Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo.


El carácter de cada hombre es el árbitro de su fortuna.


Tan malo es no creer a nadie como creer a todos.


Quien pierde su fe no puede perder más.


Ama a tus padres si son justos; si no lo son, sopórtalos.


La absolución del culpable es la condena del juez.


Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo.


Perdona siempre a los demás, nunca a ti mismo.


Todo vicio trae siempre su consiguiente excusa.


¿Quieres tener un gran imperio? Impera sobre ti mismo.


Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.


El que es temido por muchos, debe temer a muchos.


Por los defectos de los demás el sabio corrige los propios.


Ten en cuenta lo que vayas a decir, no lo que pienses.


No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.


Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.


Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.


Amistad que acaba no había comenzado.


Me he arrepentido de haber hablado, pero nunca de haber guardado silencio.


Querer llegar a ser bueno es gran parte de la bondad.


Pronto se arrepiente el que juzga apresuradamente.



Publio Siro

Publio Siro, (Siglo I AC-?) Poeta dramático romano.