Los genios son peligrosos para los talentos jóvenes, pues no hacen más que reproducirlos creyendo reproducirse a sí mismo.

Johann Wolfgang Goethe

La mentira es una forma de talento.

Emil Michel Cioran

Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.

Heráclito de Efeso

El pueblo me silba, pero yo me aplaudo.

Quinto Horacio Flaco

En algún lugar del alma se extienden los desiertos de la pérdida, del dolor fermentado; oscuros páramos agazapados tras los parajes de los días.

Sealtiel Alatriste

Las ideas se encienden unas con otras como las chispas eléctricas.

Johann J. Engel

Una nación sin elecciones libres es una nación sin voz, sin ojos y sin brazos.

Octavio Paz

Los hombres son más elocuentes que las mujeres, pero las mujeres poseen un mayor poder de persuasión.

Randolph

No hay palabra ni pincel que llegue a manifestar amor de padre.

Mateo Alemán

Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa.

Montesquieu


Pío Baroja


La ley es inexorable, como los perros: no ladra más que al que va mal vestido.


La burocracia en los países latinos parece que se ha establecido para vejar al público


La falsedad y el disimulo son útiles dentro de la vida social. Yo esta condición no la he tenido, y creo que el no tenerla me ha perjudicado más que otra cosa. También me ha perjudicado un poco, al tratar con propios y extraños, el no tener solemnidad.


La literatura no puede reflejar todo lo negro de la vida. La razón principal es que la literatura escoge y la vida no.


La claridad en la ciencia es necesaria; pero en la literatura, no. Ver con claridad es filosofía. Ver claro en el misterio es literatura. Eso hicieron Shakespeare, Cervantes, Dickens, Dostoiewski...


Cuando uno se hace viejo, gusta más releer que leer.


Dejemos las conclusiones para los idiotas.


Aunque tengamos la evidencia de que hemos de vivir constantemente en la oscuridad y en las tinieblas, sin objeto y sin fin, hay que tener esperanza.


Así como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.


Cuando el hombre se mira mucho a sí mismo, llega a no saber cuál es su cara y cuál es su careta.


Sólo los tontos tienen muchas amistades. El mayor número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez.


El mundo, para nosotros, es representación, como decía Schopenhauer; no es una realidad absoluta, sino un reflejo de ideas esenciales.


La historia es siempre una fantasía sin base científica, y cuando se pretende levantar un tinglado invulnerable y colocar sobre él una consecuencia, se corre el peligro de que un dato cambie y se venga abajo toda la armazón histórica.


Si alguna vez descubre usted alguna ley, sea usted prudente y no trate de aplicarla. Ha descubierto la ley?, es bastante. Porque si esta ley es física y trata de aplicarla en una máquina, tropezará con la materia bruta; y si es una ley social, tropezará con la brutalidad de los hombres.


Siempre es simpático el que triunfa.


Es que la verdad no se puede exagerar. En la verdad no puede haber matices. En la semi-verdad o en la mentira, muchos.


El psicoanálisis es el cubismo de la medicina.


Son los inocentes y no los sabios los que resuelven las cuestiones difíciles.


Buscar la unanimidad por la violencia es labor baldía.


Realmente, no sé si con justicia o no, a mí no me admira el ingenio, porque se ve que hay muchos hombres ingeniosos en el mundo. Tampoco me asombra que haya gente con memoria, por grande y portentosa que sea, ni que haya calculadores; lo que más me asombra es la bondad, y esto lo digo sin el menor asomo de hipocresía.


La música es un arte que está fuera de los límites de la razón, lo mismo puede decirse que está por debajo como que se encuentra por encima de ella.


La muerte es alguien que se retira de sí mismo y vuelve a nosotros. No hay más muertos que los llevados por los vivos.


El cemento armado es una musa honesta y útil, y quizá en manos de un arquitecto genial sería admirable; pero cuando se desmanda y se siente atrevida, como una cocinera lanzada a cupletista, hace tales horrores, que habría que sujetarla y llevarla a la cárcel.


A una colectividad se le engaña siempre mejor que a un hombre.


Yo creo que la gente, cuando es inteligente y completamente normal, no debe pretender el ser rara y extraña, porque llega al absurdo inventado.


Mucha gente piensa, o por lo menos siente, que el que no tiene sus hábitos y sus entusiasmos es un enemigo. A mí me parece lógica la intransigencia tratándose de ideas esenciales.


Me pareció tan bonita que no podía recordar luego cómo era.


En la vejez no se hace más que repetirse.


El niño ríe por alegría; es el primer escalón. El humorismo ríe con tristeza; es el último escalón. Aurora y crepúsculo.


La gente goza de tan poca fantasía que tiene que recoger con ansia unos de otros esos pequeños adornos de la conversación. Son como traperos o colilleros de frases hechas.


El hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo.



Pío Baroja

Pío Baroja, (1872-1956) Escritor español.