La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuan felices piensan otros que han de ser ellos.

Francis Bacon

La altivez es útil, todo hombre debe ser altivo.

Fénelon

El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.

Oscar Wilde

Un joven puede guardarse del vicio pensando continuamente en la enfermedad. Puede guardarse de él pensando continuamente en la Virgen María. Podréis discutirme cuál de los dos métodos es más razonable, o hasta cuál es el más eficaz. Pero no puede haber discusión ninguna sobre cual es el más sano.

Gilbert Keith Chesterton

Lo que ocurre en el pasado vuelve a ser vivido en la memoria.

John Dewey

Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.

Charles Baudelaire

La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.

Enrique Jardiel Poncela

La afirmación de que los mansos poseerán la tierra está muy lejos de ser una afirmación mansa.

Gilbert Keith Chesterton

El arte de vivir es sacrificar una pasión baja a otra más alta.

François Mauriac

Se aprende más por lo que la gente habla entre sí o por lo que se sobrentiende, que planteándose preguntas.

Rudyard Kipling


Epicteto de Frigia


La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.


¿Quieres dejar de pertenecer al número de los esclavos? Rompe tus cadenas y desecha de ti todo temor y todo despecho.


La envidia es el adversario de los más afortunados.


Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas.


El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.


El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos.


¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte? Pues bien, imita a la piedra y no oigas las injurias que te dirijan tus enemigos.


Filosofar es esto: examinar y afinar los criterios.


Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti.


En la prosperidad es muy fácil encontrar amigos, en la adversidad no hay nada más difícil.


En las desgracias hay que acordarse del estado de conformidad con que miramos las ajenas.


Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír.


El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.


El exceso de cólera engendra la locura.


Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.


La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad.


Así como hay un arte de bien hablar, existe un arte de bien escuchar.


Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa.


Sólo el hombre culto es libre.


Los placeres raros son los que más nos deleitan.


No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo


No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.


El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.


El que empieza a instruirse en la filosofía de todo se echa la culpa a sí mismo.


El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.


Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza.


Puedes ser invencible si nunca emprendes combate de cuyo regreso no estés seguro y sólo cuando sepas que está en tu mano la victoria.


Todos los asuntos tienen dos asas: por una son manejables, por la otra no.


No se llega a campeón sin sudar.


La prudencia es el más excelso de todos los bienes.


La fuente de todas las miserias para el hombre no es la muerte, sino el miedo a la muerte.



Epicteto de Frigia

Epicteto de Frigia, (50-135) Filósofo grecolatino.