Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.

José Martí

Comprender es el principio de aprobar.

Baruch Benedict Spinoza

Si las mujeres se vistieran para los hombres, las tiendas no venderían demasiado. A lo sumo un par de anteojos de sol cada tanto tiempo.

Groucho Marx

La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.

Blaise Pascal

No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo.

Giacomo Leopardi

El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios.

Lucio Anneo Séneca

La ignorancia humana no permanece detrás de la ciencia, crece tan rápidamente como ésta.

Stanislaw Jerzy Lec

Una Constitución no puede por sí misma hacer feliz a un pueblo. Una mala sí puede hacerlo infeliz.

Guy Carcassonne

A una madre se la quiere siempre con igual cariño y a cualquier edad se es niño cuando una madre se muere.

José María Pemán

La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.

Winston Churchill


Stendhal


Con las pasiones uno no se aburre jamás; sin ellas, se idiotiza.


Muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor.


Tener el carácter firme es tener una larga y sólida experiencia de los desengaños y desgracias de la vida.


El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros.


No hay más uniones legítimas que las que están gobernadas por una verdadera pasión.


Para un amante ya no hay amigos.


Querer, es tener el valor de exponerse a un inconveniente; exponerse así es tentar al acaso y es jugar.


El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio.


El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte.


El pudor tiene la desventaja de que habitúa a mentir.


Los celos pueden constituir un modo nuevo de probar el amor, más pueden también ofender la dignidad de una mujer perfectamente delicada.


La diferencia engendra odio.


Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.


El arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.


Puede adquirirse todo en la sociedad, excepto el carácter.


Yo honro con el nombre de virtud a la costumbre de realizar acciones penosas y útiles a los demás.


El hombre que no ha amado apasionadamente ignora la mitad más hermosa de su vida.


La diferencia de la infidelidad en los dos sexo es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre.


Es indispensable, para que otros nos soporten a gusto, participar hasta cierto punto en sus pasiones.


Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente.


Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.


Nadie puede en su vida escapar a una deplorable crisis de entusiasmo.


Un hijo es un acreedor dado por la naturaleza.


Las mujeres demasiado bellas sorprenden menos el segundo día.


El enamorado celoso soporta mejor la enfermedad de su amante que su libertad.


Para conocer al hombre basta estudiarse a sí mismo; para conocer a los hombres se precisa vivir en medio de ellos.


Lo que hace tan agudo el dolor de los celos, es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo.



Stendhal

Stendhal, (1783-1842) Escritor francés.