Solemos perdonar a los que nos aburren, pero no perdonamos a los que aburrimos.

François de la Rochefoucauld

Lo que tarda tanto en llegar es igual que si no hubiera llegado, peor incluso, porque el cumplimiento a destiempo de lo que tanto se deseó acaba teniendo un reverso de sarcasmo.

Antonio Muñoz Molina

El retirarse no es huir, ni el esperar es cordura cuando el peligro sobrepuja a la esperanza.

Miguel de Cervantes Saavedra

Un chisme es como una avispa; si no puedes matarla al primer golpe, mejor no te metas con ella.

George Bernard Shaw

La televisión es la violación de las multitudes.

Jean Francois Revel

Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.

Lucio Anneo Séneca

El público siente en masa y reunido de una manera muy distinta que cada uno de sus individuos en particular.

Mariano José de Larra

La afirmación de que los mansos poseerán la tierra está muy lejos de ser una afirmación mansa.

Gilbert Keith Chesterton

Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.

Michel Eyquem de Montaigne

Nada envalentona tanto al pecador como el perdón.

William Shakespeare

Bertrand Russell


El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa.


Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero.


El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos.


Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.


Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.


¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna!


El que la ciencia pueda sobrevivir largamente depende de la psicología; es decir, depende de lo que los seres humanos deseen.


El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.


Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.


Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.


Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor.


Los más ilustrados de entre los griegos sostenían que la esclavitud era justificable siempre que los amos fueran griegos y los esclavos bárbaros, pero el caso opuesto era contrario a la naturaleza.


Toda la actividad humana está motivada por el deseo o el impulso.


La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.


Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.


Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre.


El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.


Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.


Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista.


No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.


Una buena vida es aquella inspirada por el amor y guiada por la inteligencia.


La calumnia siempre es sencilla y verosímil.


La conclusión es que sabemos muy poco y sin embargo es asombroso lo mucho que conocemos. Y más asombroso todavía que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder.


En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.


Las matemáticas poseen no sólo la verdad, sino cierta belleza suprema. Una belleza fría y austera, como la de una escultura.


Cuánto placer se obtiene del conocimiento inútil.


El ser capaz de llenar el ocio de una manera inteligente es el último resultado de la civilización.




Bertrand Russell, (1872-1970) Filósofo, matemático y escritor británico..