La Navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es más suave y más hermoso.

Norman Vincent Peale

Hablar poco, pero mal, ya es mucho hablar.

Alejandro Casona

Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos.

Daniel Defoe

El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas.

Montesquieu

Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera.

Camilo José Cela

Gran ciencia es ser feliz, engendrar la alegría, porque sin ella, toda existencia es baldía.

Ramón Pérez de Ayala

Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón.

Jorge Luis Borges

La curiosidad de conocer las cosas ha sido entregada a los hombres como un castigo.

Michel Eyquem de Montaigne

Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.

Oscar Wilde

Hay que ser buenos no para los demás, sino para estar en paz con nosotros mismos.

Achile Tournier

Bertrand Russell


El hombre prudente sólo piensa en sus dificultades cuando ello tiene algún objeto. Cuando no, piensa en otra cosa.


Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero.


El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos.


Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.


Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.


¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna!


El que la ciencia pueda sobrevivir largamente depende de la psicología; es decir, depende de lo que los seres humanos deseen.


El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.


Carecer de algunas de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad.


Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.


Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor.


Los más ilustrados de entre los griegos sostenían que la esclavitud era justificable siempre que los amos fueran griegos y los esclavos bárbaros, pero el caso opuesto era contrario a la naturaleza.


Toda la actividad humana está motivada por el deseo o el impulso.


La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.


Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.


Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre.


El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.


Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.


Me opongo a toda superstición, sea musulmana, cristiana, judía o budista.


No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.


Una buena vida es aquella inspirada por el amor y guiada por la inteligencia.


La calumnia siempre es sencilla y verosímil.


La conclusión es que sabemos muy poco y sin embargo es asombroso lo mucho que conocemos. Y más asombroso todavía que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder.


En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.


Las matemáticas poseen no sólo la verdad, sino cierta belleza suprema. Una belleza fría y austera, como la de una escultura.


Cuánto placer se obtiene del conocimiento inútil.


El ser capaz de llenar el ocio de una manera inteligente es el último resultado de la civilización.




Bertrand Russell, (1872-1970) Filósofo, matemático y escritor británico..