Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.

Mark Twain

Una Constitución no puede por sí misma hacer feliz a un pueblo. Una mala sí puede hacerlo infeliz.

Guy Carcassonne

Nada resiste tanto como lo provisional.

André Maurois

La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.

Hermann Hesse

Te conocerás a ti mismo en cuanto empieces a descubrir en ti defectos que los demás no te han descubierto.

Friedrich Hebbel

No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.

Montesquieu

Cuando siento una necesidad de religión, salgo de noche para pintar las estrellas.

Vincent Van Gogh

Sólo una cosa es más dolorosa que aprender de la experiencia, y es, no aprender de la experiencia.

Laurence Johnston Peter

El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas.

Robert Louis Stevenson

Los países no están cultivados en razón de su fertilidad, sino en razón de su libertad.

Montesquieu

Molière


Quien quiere ahogar a su perro dice que está rabioso.


Se puede ser un buen hombre y hacer malos versos.


El celoso ama más, pero el que no lo es ama mejor.


Un tonto sabio es más tonto que un tonto ignorante.


Si poseyeseis cien bellas cualidades, la gente os miraría por el lado menos favorable.


Prefiero un vicio tolerante a una virtud obstinada.


La hipocresía es el colmo de todas las maldades.


Un amante apasionado ama hasta los defectos de la persona a quien ama.


Cuanto más amamos a alguien menos conviene halagarle.


Aquellos cuya conducta se presta más al escarnio, son siempre los primeros en hablar de los demás.


El amor es a menudo fruto del matrimonio.


Todos los vicios, con tal de que estén de moda, pasan por virtudes.


La improvisación es la verdadera piedra de toque del ingenio.


La felicidad ininterrumpida aburre: debe tener alternativas.


Las cosas no valen sino lo que se las hace valer.


Lo que el amor hace, él mismo lo excusa.


Esforcémonos en vivir con decencia y dejemos a los murmuradores que digan lo que les plazca.


Salen errados nuestros cálculos siempre que entran en ellos el temor o la esperanza.


Cuando se quiere dar amor, hay un riesgo: el de recibirlo.


Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos.


Si esta es vuestra forma de amar, os ruego que me odiéis.


Jamás se penetra por la fuerza en un corazón.


Es cosa admirable que todos los grandes hombres tengan siempre alguna ventolera, algún granito de locura mezclado con su ciencia.


La muerte es el remedio de todos los males; pero no debemos echar mano de éste hasta última hora.


Los errores más pequeños son siempre los mejores.


El envidioso puede morir, pero la envidia nunca.


Morimos sólo una vez, pero durante mucho tiempo.




Molière, (1622-1673) Comediografo francés.