Hay mucha gente que no cree en nada, pero que tiene miedo de todo.

Friedrich Hebbel

Contra más grande la cabeza, más grande la jaqueca.

Proverbio

Filosofar es y sólo es aprender a morir.

Karl Theodor Jaspers

Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.

Enrique Jardiel Poncela

El único momento de una obra es aquel en que la escribimos.

Alfred Victor de Vigny

No ames a quien no admires. El amor sin admiración sólo es amistad.

George Sand

La belleza es un estado de ánimo.

Émile Zola

Te quiero, a pesar del tiempo.

Anónimo

El problema es que la televisión amalgame y convierta en papilla informe la realidad, la ficción, lo fundamental, lo secundario, el divertimento y la reflexión.

Jean Renoir

A cada cual lo que se merece.

Ulpiano

Albert Camus


¡Quién necesita piedad, sino aquellos que no tienen compasión de nadie!


El secreto de mi universo es sólo imaginar a Dios sin la inmortalidad del hombre.


La estupidez insiste siempre.


La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.


En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio.


No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar.


Darse no tiene sentido más que si uno se posee.


Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo.


Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. En el primer caso, aún no se ha perdido la costumbre; en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad.


He comprendido que hay dos verdades, una de las cuales jamás debe ser dicha.


Si el mundo fuera claro, el arte no existiría.


Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo.


El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera ya no se encuentra en el mapa.


No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.


El hombre tiene dos caras: no puede amar sin amarse.


Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol.


A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad.


El instante en que ya no sea más que un escritor habré dejado de ser un escritor.


Me decían que eran necesarios unos muertos para llegar a un mundo donde no se mataría.


Inocente es quien no necesita explicarse.


Dos hombres traicionados por la misma mujer son algo parientes.


Los artistas piensan según las palabras y, los filósofos, según las ideas.


Puede que lo que hacemos no traiga siempre la felicidad, pero si no hacemos nada, no habrá felicidad.


Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mi es la soledad infinita.


Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala.


La capacidad de atención del hombre es limitada y debe ser constantemente espoleada por la provocación.




Albert Camus, (1913-1960) Escritor francés.