Después de mi, el Diluvio.

Luis XV de Francia

La verdad no siempre es bonita, pero el hambre de ella sí.

Nadine Gordimer

Los amigos no son ni muchos ni pocos, sino los suficientes.

Hugo von Hofmannsthal

La simpatía es muy frecuentemente un prejuicio sentimental basado en la idea de que la cara es el espejo del alma. Por desgracia, la cara es casi siempre una careta.

Santiago Ramón y Cajal

La belleza del fruto está en proporción del tiempo que transcurre entre la semilla y la recolección.

John Ruskin

Si de pronto se descompusieran todos los televisores del mundo, no habría escalas para medir los maremotos de aburrimiento.

Manuel Campo Vidal

Si el vaso no está limpio, lo que en él derrames se corromperá.

Quinto Horacio Flaco

Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad.

Blaise Pascal

Una de las glorias de la civilización sería el haber mejorado la suerte de los animales.

Théophile Gautier

Saber olvidar, más es dicha que arte.

Baltasar Gracián

Johann Wolfgang Goethe


Pensar es más interesante que saber, pero menos interesante que mirar.


La juventud quiere mejor ser estimulada que instruida.


Sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada día.


El amor es una cosa ideal; el matrimonio, una cosa real; la confusión de lo real con lo ideal jamás queda impune.


A veces nuestro destino semeja un árbol frutal en invierno. ¿Quién pensaría que esas ramas reverdecerán y florecerán? Mas esperamos que así sea, y sabemos que así será.


Asombro: lo más elevado a que puede llegar el hombre.


El hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima menos de lo que vale.


Las palabras de aliento después de la censura son como el sol tras el aguacero.


Se dice que las mujeres son vanidosas por naturaleza; es cierto, pero les queda bien y por eso mismo nos agradan más.


Los sentimientos delicados que nos dan la vida yacen entumecidos en la mundanal confusión.


Las dificultades aumentan conforme se aproxima uno al fin.


Los genios son peligrosos para los talentos jóvenes, pues no hacen más que reproducirlos creyendo reproducirse a sí mismo.


La inteligencia y el sentido común se abren paso con pocos artificios.


La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella.


Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.


No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer.


No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacen los demás de lo que decimos.


Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tienen tiempo de hablar ni de lo que hacen.


Una vida inútil equivale a una muerte prematura.


Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer me sale al encuentro.


Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano.


Ni aún el genio más grande iría muy allá si tuviera que sacarlo todo de su propio interior.


Toda palabra dicha despierta una idea contraria.


Si se quisieran estudiar todas las leyes, no habría tiempo material de infringirlas.


Si yo pinto a mi perro exactamente como es, naturalmente tendré dos perros, pero no una obra de arte.


La belleza es indivisible; el que ha llegado a poseerla, antes de compartirla prefiere anonadarla.


El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.


No nos hacemos libres por negarnos a aceptar nada superior a nosotros, sino por aceptar lo que está realmente por encima de nosotros.


Todas las épocas decadentes son subjetivas y por contra todas las épocas de progreso son objetivas.


Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.


Trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser.


Estar preocupado es ser inteligente, aunque de un modo pasivo. Sólo los tontos carecen de preocupaciones.


Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo.


El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.


Se tiende a poner palabras allí donde faltan las ideas.


El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.


El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.


Lo peor que puede pasarle aun hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.


Nada hay más terrible que una ignorancia activa.


El talento se desarrolla en lugares tranquilos, el carácter en el tumultuoso curso de la vida.


La noche es la mitad de la vida y la mejor mitad.


El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objetivo.


Si la juventud es un defecto, uno se corrige muy pronto de él.


Una vida ociosa es una muerte anticipada.


Los pecados escriben la historia, el bien es silencioso.


Lo que no comprendemos no lo poseemos.


La venganza más cruel es el desprecio de toda venganza posible.


Yo amo a aquel que desea lo imposible.


Es un gran error creerse más de lo que uno es, o menos de lo que uno vale.


La creencia no es el principio, sino el fin de todo conocimiento.


Uno tiene que ser algo para poder hacer algo.


No podemos modelar a nuestros hijos según nuestros deseos, debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado.


El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.


La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma.


La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno.


Cuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.


La multitud no envejece ni adquiere sabiduría: siempre permanece en la infancia.


El aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que hace digerir muchas cosas.


Para conocer a la gente hay que ir a su casa.


Un hombre de noble corazón irá muy lejos, guiado por la palabra gentil de una mujer.


El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.


Lo que habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.


Al entrar en sociedad deben cogerse las llaves del corazón y meterlas en el bolsillo; los que las dejan en su sitio son estúpidos.


Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.


Podrían engendrarse hijos educados si lo estuvieran los padres.


Muchos hombres no se equivocan jamás porque no se proponen nada razonable.


Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.


Si no pretendiéramos saber todo con tanta exactitud puede que conociéramos mejor las cosas.


Cuando el hombre no se encuentra a sí mismo, no encuentra nada.


Nunca se desprende uno de lo que le pertenece, aunque lo tire o lo regale.


¡Como te pareces al agua, alma del hombre! ¡Como te pareces al viento, destino del hombre!


El niño es realista; el muchacho, idealista; el hombre, escéptico, y el viejo, místico.


El espíritu humano avanza de continuo, pero siempre en espiral.


Si los hombres, una vez que han hallado la verdad, no volviesen a retorcerla, me daría por satisfecho.


La ley es poderosa, pero más poderosa es la necesidad.


La actividad es lo que hace feliz al hombre.


¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.


Bueno es tener la alegría en casa y no haber menester de buscarla fuera.


El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro.


La existencia dividida por la razón deja siempre un resto.


Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil.


¿Quién osó luchar con los dioses, y quién con el Único? Es hermoso ser un discípulo de Homero, aunque sea el último.


Con el conocimiento se acrecientan las dudas.


Ciertos libros parecen haber sido escritos no para aprender de ellos sino para que se reconozca lo que sabía su autor.


El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.


Feliz el que reconoce a tiempo que sus deseos no van de acuerdo con sus facultades.


Todo comienzo tiene su encanto.


Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón.


Si cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia.


Si la mañana no nos desvela para nuevas alegrías y, si por la noche no nos queda ninguna esperanza, ¿es que vales la pena vestirse y desnudarse?


Cierto que en el mundo de los hombres nada hay necesario, excepto el amor.


Hay quién porque golpea la pared con un martillo se cree clavar clavos.


No preguntemos si estamos plenamente de acuerdo, sino tan sólo si marchamos por el mismo camino.


El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.


El talento se educa en la calma y el carácter en la tempestad




Johann Wolfgang Goethe, (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.