El amor es como las enfermedades contagiosas, que cuanto más se temen más fácilmente se adquieren.

Chamfort

Toda lágrima enseña a los mortales una verdad.

Ugo Foscolo

El sufrimiento humano ha alcanzado su culmen en la pasión de Cristo.

Juan Pablo II

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.

Paulo Coelho

Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.

René Descartes

Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo.

Ludwig van Beethoven

La vida primaria de la memoria es emotiva más bien que intelectual y práctica.

John Dewey

Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

Oscar Wilde

Un joven no debe comprar valores seguros.

Jean Cocteau

Millones de personas vieron una manzana caer, pero Newton fue el único que preguntó porqué.

Bernard M. Baruch


Immanuel Kant


Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento.


Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él.


La religión es el conocimiento de todos nuestros deberes como mandamientos divinos.


Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.


Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber.


Dos cosas llenan el animo de admiración y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con mas frecuencia y aplicación se ocupa de ellas la reflexión: el cielo estrellado sobre mi y la ley moral en mi.


El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.


El derecho es el conjunto de condiciones que permiten a la libertad de cada uno acomodarse a la libertad de todos.


La democracia constituye necesariamente un despotismo, por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general. Siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir, la voluntad de todos no es por tanto la de todos, lo cual es contradictorio y opuesto a la libertad.


La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz.


En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz.


Sólo hay una religión verdadera, pero pueden haber muchas especies de fe.


Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas amor.


Ser es hacer.


El hombre es celoso si ama; la mujer también, aunque no ame.


La conciencia es un instinto que nos lleva a juzgarnos a la luz de las leyes morales.


Cuando podía haber tomado esposa, no pude soportar a ninguna; y cuando pude soportar a alguna, ya no necesitaba a ninguna.


Pensamientos sin contenidos son vacíos; intuiciones sin conceptos son ciegas.


Se mide la inteligencia del individuo por la cantidad de incertidumbres que es capaz de soportar.


Obra siempre de modo que tu conducta pudiera servir de principio a una legislación universal.


No se puede aprender filosofía, tan sólo se puede aprender a filosofar.


La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.


El sueño es un arte poético involuntario.


El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.


La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte.


La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades.



Immanuel Kant

Immanuel Kant, (1724-1804) Filosofo alemán.