Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado.

Napoleón Bonaparte

La multitud ha sido en todas las épocas de la historia arrastrada por gestos más que por ideas. La muchedumbre no razona jamás.

Gregorio Marañón

Un amigo verdadero es el más grande de todos los bienes y el que menos nos cuidamos de adquirir.

François de la Rochefoucauld

Un grano de buena experiencia a los 9 años, vale más que un curso de moral a los 20.

J. Nievo

¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar! Dime, mujer, cuando el amor se olvida ¿sabes tú adónde va?

Gustavo Adolfo Bécquer

En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano.

Camilo José Cela

Siempre habrá esquimales que confeccionen para los habitantes del Congo reglas de comportamiento en las épocas de grandes calores.

Stanislaw Jerzy Lec

A los ídolos no hay que tocarlos: se queda el dorado en las manos.

Gustave Flaubert

El único límite para nuestra comprensión del mañana serán nuestras dudas del presente.

Franklin Delano Roosevelt

Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado y se ponen en acción rápidamente: alquilan mi habitación.

Woody Allen


Ovidio


El alma descansa cuando echa sus lágrimas; y el dolor se satisface con su llanto.


Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed.


La abundancia me hizo pobre.


Se hace ligera la carga que se sabe llevar bien.


¡Pobre de mí! El amor no se cura con hierbas.


Muy frágil es la belleza.


Las causas están ocultas. Los efectos son visibles para todos.


La envidia, el más mezquino de los vicios, se arrastra por el suelo como una serpiente.


No se desea lo que no se conoce.


Las mujeres lo negaran o lo aceptaran, pero lo que siempre quieren es que se lo pidamos.


Huyo de lo que me sigue; voy detrás de lo que huye de mí.


En el amor no basta atacar, hay que tomar la plaza.


No os entreguéis por demasiado a la ira; una ira prolongada engendra odio.


El amor a la patria es más patente que la razón misma.


La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado.


Mucho amor germina en la casualidad; tened siempre dispuesto el anzuelo, y en el sitio que menos lo esperáis encontraréis pesca.


El regalo tiene la categoría de quien lo hace.


Nada es más útil al hombre que aquellas artes que no tienen ninguna utilidad.


Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.


Nada hay más fuerte que el hábito.


Compra lo necesario, no lo conveniente.


Todo amante es un soldado en guerra.


El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas.


Apresúrate; no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.


La gota horada la roca, no por su fuerza sino por su constancia.



Ovidio

Ovidio, (43 AC-17) Poeta latino.