El benefactor llama a la puerta, pero el que ama la encuentra abierta.

Rabindranath Tagore

La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.

Oscar Wilde

La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.

Aristóteles

Bastante, significa un poco más de lo que cada uno posee.

Benjamin Franklin

Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.

Jorge Luis Borges

Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa.

Emma Goldman

Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.

Proverbio italiano

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.

Albert Einstein

Presta solamente aquello cuya pérdida puedas soportar.

George Herbert

Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra.

Jean Baptiste Alphonse Karr


Charles Baudelaire


En un acto social, cada uno disfruta de los demás.


Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.


Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.


El amor es un crimen que no puede realizarse sin cómplice.


Dios es el único ser que para reinar no tuvo ni siquiera necesidad de existir.


El Odio es un borracho al fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.


Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.


Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al principe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.


La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.


La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.


Hay que ser sublime sin interrupción. El dandy debe vivir y morir ante el espejo.


Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriagaos, ¡embriagaros sin cesar! con vino, poesía o virtud, a vuestra guisa.


Espantoso juego del amor, en el cual es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo.


Que procedas del cielo o del infierno, qué importa, ¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo! Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta de un infinito que amo y jamás he conocido.


Lo que hay de embriagador en el mal gusto es el placer aristocrático de desagradar.


Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.


Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar.


La fatalidad posee una cierta elasticidad que se suele llamar libertad humana.


No se puede olvidar el tiempo más que sirviéndose de él.


El más irreprochable de los vicios es hacer el mal por necedad.


¡Ay los vicios humanos! Son ellos los que contienen la prueba de nuestro amor por el infinito.


¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! ¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo!


Habría que añadir dos derechos a la lista de derechos del hombre: El derecho al desorden y el derecho a marcharse.


Para conocer la dicha hay que tener el valor de tragársela.


El gusto de la concentranción productora debe reemplazar, en un hombre ya maduro, al gusto de la desperdigación.



Charles Baudelaire

Charles Baudelaire, (1821-1867) Escritor, poeta y crítico francés.