El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.

Noel Clarasó

Cuando marzo mayea, mayo marcea

Refrán

Uno de los extremos más necesarios y más olvidados en relación con esa novela llamada Historia, es el hecho de que no está acabada.

Gilbert Keith Chesterton

¡Arriba, haragán! ¡No desperdicies la vida! Ya dormirás bastante en la sepultura.

Benjamin Franklin

Cuidamos más que se hable de nosotros que de como se hable.

Michel Eyquem de Montaigne

El tiempo es tan precioso como lo es el dinero.

Horace Mann

Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes.

Edmund Burke

Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.

André Maurois

El español siempre lo sabe todo. Y si de algo no sabe nada, dice: "De esto hablaremos más adelante".

José Luís López Aranguren

Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas.

Santiago Ramón y Cajal


Charles Baudelaire


En un acto social, cada uno disfruta de los demás.


Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.


Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.


El amor es un crimen que no puede realizarse sin cómplice.


Dios es el único ser que para reinar no tuvo ni siquiera necesidad de existir.


El Odio es un borracho al fondo de una taberna, que constantemente renueva su sed con la bebida.


Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.


Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al principe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.


La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.


La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa o el estupor son elementos esenciales y característicos de la belleza.


Hay que ser sublime sin interrupción. El dandy debe vivir y morir ante el espejo.


Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriagaos, ¡embriagaros sin cesar! con vino, poesía o virtud, a vuestra guisa.


Espantoso juego del amor, en el cual es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo.


Que procedas del cielo o del infierno, qué importa, ¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo! Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta de un infinito que amo y jamás he conocido.


Lo que hay de embriagador en el mal gusto es el placer aristocrático de desagradar.


Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.


Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar.


La fatalidad posee una cierta elasticidad que se suele llamar libertad humana.


No se puede olvidar el tiempo más que sirviéndose de él.


El más irreprochable de los vicios es hacer el mal por necedad.


¡Ay los vicios humanos! Son ellos los que contienen la prueba de nuestro amor por el infinito.


¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! ¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo!


Habría que añadir dos derechos a la lista de derechos del hombre: El derecho al desorden y el derecho a marcharse.


Para conocer la dicha hay que tener el valor de tragársela.


El gusto de la concentranción productora debe reemplazar, en un hombre ya maduro, al gusto de la desperdigación.



Charles Baudelaire

Charles Baudelaire, (1821-1867) Escritor, poeta y crítico francés.