Dejad pensar al pueblo que gobierna y se dejará gobernar.

William Penn

La muerte es el comienzo de la inmortalidad.

Maximilian Robespierre

El poeta es un mentiroso que siempre dice la verdad.

Jean Cocteau

Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo.

Voltaire

Cualquier cosa que el hombre gane debe pagarla cara, aunque no sea más que con el miedo de perderla.

Friedrich Hebbel

La música es un eco del mundo invisible.

Giuseppe Mazzini

El hombre que no sabe callar tampoco sabe hablar.

Publio Siro

Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite.

Elbert Hubbard

Lee y conducirás, no leas y serás conducido.

Santa Teresa de Jesús

Si no conozco una cosa, la investigaré.

Louis Pasteur


Lao-tsé


No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.


La excelencia de un gobierno no se juzga por su orden.


El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.


Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.


Gobierna mejor quien gobierna menos.


La manera de hacer es ser.


El valor de un acto se juzga por su oportunidad.


El que todo lo juzga fácil encontrará la vida difícil.


Dios no recibe respuestas con palabras.


El sabio no enseña con palabras, sino con actos.


El que sabe no habla, el que habla no sabe.


Poca fe se otorga a los que tienen poca fe.


Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.


Un viaje de mil millas comienza con el primer paso.


Si practicas la equidad, aunque mueras no perecerás.


El que está satisfecho con su parte es rico.


El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso.


Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida.


Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.


Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.


Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.


Diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte.


Si no puedes avanzar una pulgada, retrocede un pie.


Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.


La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.



Lao-tsé

Lao-tsé, (570 aC-490 aC) Filósofo chino.