Todos nuestros enemigos son mortales.

Paul Ambroise Valéry

El humor es una lógica sutil.

Quinto Horacio Flaco

El aburrimiento es la enfermedad de las personas afortunadas; los desgraciados no se aburren, tienen demasiado que hacer.

A. Dufresnes

Mi corona está en el corazón, no en mi cabeza.

William Shakespeare

El más libre de todos los hombres es aquel que puede ser libre dentro de la esclavitud.

Fénelon

Pues si te empeñas en soñar te empeñas en aventar la llama de tu vida.

Rubén Darío

El que no sabe por qué camino llegará al mar, debe buscar el río por compañero.

John Ray

Si discutes mucho para probar tu sabiduría, pronto probarás tu ignorancia.

Muslih-Ud-Din Saadi

El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a otros.

Jaime Luciano Balmes

El reparto más equitativo que existe es el de la inteligencia: todo el mundo cree tener suficiente.

Noel Clarasó


Pitágoras de Samos


Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.


Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.


Sobre todas las cosas pueden hacerse dos afirmaciones totalmente contrarias.


Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.


Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.


No desprecies a nadie; un átomo hace sombra.


No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.


Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.


Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna. El filósofo viaja a pie.


La amistad es una igualdad armoniosa.


Entre dos hombres iguales en fuerza, el más fuerte es el que tiene la razón.


Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.


Nada perece en el Universo; todo cuanto acontece en él no pasa de meras transformaciones.


Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.


Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.


Ante todo, respetáos a vosotros mismos.


Escribe en la arena las faltas de tu amigo.


En tres partes se divide el alma humana: en mente, en sabiduría y en ira.


El principio es la mitad del todo.


Elige la mejor manera de vivir; la costumbre te la hará agradable.


Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.


¡Oh legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes.


Si sufres injusticias consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.


No sabe hablar quien no sabe callar.



Pitágoras de Samos

Pitágoras de Samos, (582 AC-497 AC) Filósofo y matemático griego.