Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras.

Tito Livio

La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.

François de la Rochefoucauld

Ningún amor es más verdadero que aquel que muere sin haber sido revelado.

Oliver Wendell Holmes

Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.

Mario Benedetti

No desesperes, ni siquiera por el hecho de que no desesperas. Cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas. Esto significa que vives.

Franz Kafka

Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.

Miguel de Cervantes Saavedra

El hombre dice de Dios aquello que cree de sí mismo.

Ludwig Feuerbach

La conciencia del peligro es ya la mitad de la seguridad y de la salvación.

Ramón J. Sénder

El rico come; el pobre se alimenta.

Francisco de Quevedo

No hay que morir por el otro, sino vivir para disfrutar juntos.

Jorge Bucay


Friedrich Schiller


En lo que parecemos, todos tenemos un juez; en lo que somos, nadie nos juzga.


Sólo la fantasía permanece siempre joven; lo que no ha ocurrido jamás no envejece nunca.


Sólo conoce el amor quien ama sin esperanza.


¿Qué es la mayoría? La mayoría es un absurdo: la inteligencia ha sido siempre de los pocos.


Cuanto más alto coloque el hombre su meta, tanto más crecerá.


Hambre y amor mantienen cohesionada la fábrica del mundo.


Solamente cuando madura cae el fruto de la fortuna.


Una memoria ejercitada es guía más valiosa que el genio y la sensibilidad.


Créeme, en tu corazón brilla la estrella de tu destino.


Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón.


A todos pertenece lo que piensas; tuyo es sólo lo que sientes: si quieres hacerlo tuyo, siente a ese Dios en el que piensas.


Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.


No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.


Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo.


El amor es la única cosa de este mundo que no quiere más comprador que a sí mismo.


No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas.


Hablar con mucha cortesía a veces conquista y otras empalaga.


No existe ningún hombre que si puede ganar el máximo se conforme con el mínimo.


El encanto de la belleza estriba en su misterio; si deshacemos la trama sutil que enlaza sus elementos, se evapora toda la esencia.


El tiempo es el ángel del hombre.


La libertad existe tan sólo en la tierra de los sueños.


Haciendo el bien nutrimos la planta divina de la humanidad; formando la belleza, esparcimos las semillas de lo divino.


La palabra es libre; la acción muda; la obediencia ciega.


La diversión es como un seguro, cuanto más viejo eres más te cuesta.



Friedrich Schiller

Friedrich Schiller, (1759-1805) Poeta y dramaturgo alemán