La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.

Victor Hugo

El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre.

Honoré de Balzac

¡Feliz el que ha llegado a conocer las causas de las cosas!

Virgilio

Los amigos son como la sangre, cuando se está herido acuden sin que se los llame.

Anónimo

Es miserable saberse miserable, pero es ser grande reconocer que se es miserable.

Blaise Pascal

Las cadenas del hábito son generalmente demasiado débiles para que las sintamos, hasta que son demasiado fuertes para que podamos romperlas.

Samuel Johnson

La ingratitud es hija de la soberbia.

Miguel de Cervantes Saavedra

Viajar es una buena forma de aprender y de superar miedos.

Luis Rojas Marcos

Nunca son tan peligrosos los hombres como cuando se vengan de los crímenes que ellos han cometido.

Sándor Márai

El aburrimiento es lo que queda de los pensamientos cuando las pasiones son eliminadas de ellos.

Alain

Paul Ambroise Valéry


Todos nuestros enemigos son mortales.


En toda discusión, no es una tesis la que se defiende sino a uno mismo.


Cuando alguien te lame las suelas de los zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte.


Un hombre competente es un hombre que se equivoca según las reglas.


¿Qué puede haber imprevisto para el que nada ha previsto?


La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.


Lo que ha sido creído por todos siempre y en todas partes, tiene todas las posibilidades de ser falso.


Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.


El gusto está hecho de mil repulsiones.


Las obras no se acaban, se abandonan.


Los dioses facilitan el primer verso; los demás, los hace el poeta.


La esperanza nos sostiene, pero como sobre una cuerda tirante.


Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma.


Un hombre solo está siempre en mala compañía.


Lo que no se parece a nada no existe.


Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.


La historia es la ciencia de lo que nunca sucede dos veces.


La política fue en principio el arte de impedir a la gente meterse en lo que le importaba. En una época posterior agregósele el arte de comprometer a la gente a decidir sobre lo que no entiende.


La poesía es la ambición de discurrir, que aspira a verse cargada de más sentidos y ungida de más música, que el lenguaje ordinario.


El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.


Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista.


Cuando conseguimos nuestro objetivo creemos que el camino fue bueno.


Lo más profundo del hombre es su piel.


Algunas veces la razón me parece ser la facultad de nuestra alma para no comprender nada de nuestro cuerpo.




Paul Ambroise Valéry, (1871-1945) Escritor francés.