Morir mañana es tan bueno como morir cualquier otro día.

Paulo Coelho

La pena de muerte es signo peculiar de la barbarie.

Victor Hugo

La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo.

Simón Bolívar

El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura.

Miguel de Unamuno

Es imposible educar niños al por mayor; la escuela no puede ser el sustitutivo de la educación individual.

Alexis Carrel

El tiempo es una cierta parte de la eternidad.

Marco Tulio Cicerón

Las ganancias mal logradas reportan pérdidas.

Eurípides de Salamina

No se puede juzgar la vida de un hombre hasta que la muerte le ha puesto término.

Sófocles

Algunos políticos sostienen que la única manera de hacer seguro a un revolucionario es darle un escaño en el parlamento.

Clive Staples Lewis

Los espíritus vulgares no tienen destino.

Platón

Antoine de Saint-Exupéry


No tengo derecho a decir o hacer nada que disminuya a un hombre ante sí mismo. Lo que importa no es lo que yo pienso de él, sino lo que él piensa de sí mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen


Los niños han de tener mucha tolerancia con los adultos.


Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.


Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.


El hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo.


Sólo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible para los ojos.


Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía.


Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.


Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor.


La perfección se logra al fin, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.


Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.


Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero, si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna.


Uno es para siempre responsable de lo que domestica.


Aquel que quiere viajar feliz, debe viajar ligero.


La guerra es una enfermedad como el tifus.


Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.


Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula.


El avión es solamente una maquina, pero qué invento tan maravilloso, qué magnífico instrumento de análisis: nos descubre la verdadera faz de la Tierra.


Tener un amigo no es cosa de la que pueda ufanarse todo el mundo.


El fracaso fortifica a los fuertes.


La huida no ha llevado a nadie a ningún sitio.


El amor es lo único que crece cuando se reparte.


El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.


La justicia es el conjunto de las normas que perpetúan un tipo humano en una civilización.


Un objetivo sin un plan es solo un deseo




Antoine de Saint-Exupéry, (1900-1944) Escritor francés.