El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.

Napoleón Bonaparte

Huye de los elogios pero trata de merecerlos.

Fénelon

Con audacia se puede intentar todo, mas no conseguirlo todo.

Napoleón Bonaparte

Escribo novelas para recrear la vida a mi manera.

Arturo Pérez Reverte

Para hacer la paz se necesitan dos; pero para hacer la guerra basta con uno sólo.

Arthur Neville Chamberlain

Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.

Marco Tulio Cicerón

Dos cosas me admiran: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres.

Tristan Bernard

La fama es un trozo de nada que el artista agarra al vuelo sin saber por qué.

Fernando Arrabal

Todas las cosas participan de todo, mientras que la inteligencia es infinita y se gobierna a sí misma y no está mezclada con nada.

Anaxágoras

Lo mejor de la vida es el pasado, el presente y el futuro.

Pier Paolo Pasolini


José Martí


Mi trabajo es cantar todo lo bello, encender el entusiasmo por todo lo noble, admirar y hacer admirar todo lo grande.


La patria es dicha, dolor y cielo de todos y no feudo ni capellanía de nadie.


La única fuerza y la única verdad que hay en esta vida es el amor. El patriotismo no es más que amor, la amistad no es más que amor.


Los niños son la esperanza del mundo.


Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas.


El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.


El lenguaje ha de ser matemático, geométrico, escultórico. La idea ha de encajar exactamente en la frase, tan exactamente que no pueda quitarse nada de la frase sin quitar eso mismo de la idea.


Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos.


El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital; es la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro.


La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre.


Los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan.


El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.


Los hombres son como los astros, que unos dan luz de sí y otros brillan con la que reciben.


Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene.


La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes.


Para pedestal, no para sepulcro, se hizo la tierra, puesto que está tendida a nuestros pies.


La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.


También a un gran hombre lo puede exasperar una miserable mosca.


Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.


Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia, nada construyen, porque sus simientes son de odio.


La libertad es el derecho que tienen las personas de actuar libremente, pensar y hablar sin hipocresía.


Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.


Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.


Para ir delante de los demás, se necesita ver más que ellos.



José Martí

José Martí, (1853-1895) Político y escritor cubano.