En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política.

Simón Bolívar

El rey está rodeado de gentes que no piensan sino en divertirlo y en impedir que piense en sí mismo. Porque, por muy rey que sea, es desgraciado si piensa en ello.

Blaise Pascal

Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.

George Gurdjieff

Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado.

Agatón

Lo bello es siempre raro. Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible.

Charles Baudelaire

No podemos negociar con aquéllos que dicen, «lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable».

John Fitzgerald Kennedy

Mi memoria es magnífica para olvidar.

Robert Louis Stevenson

La falsedad está tan cercana a la verdad que el hombre prudente no debe situarse en terreno resbaladizo.

Marco Tulio Cicerón

La indiferencia del mexicano ante la muerte se nutre de su indiferencia ante la vida.

Octavio Paz

Todos los educadores son absolutamente dogmáticos y autoritarios. No puede existir la educación libre, porque si dejáis a un niño libre no le educaréis.

Gilbert Keith Chesterton

Stanislaw Jerzy Lec

Stanislaw Jerzy Lec


La primera obligación de la inteligencia es desconfiar de ella misma.


El que muriera no prueba que hubiese vivido.


El progreso de la medicina nos depara el fin de aquella época liberal en la que el hombre aún podía morirse de lo que quería.


Cuando saltes de alegría, cuida de que nadie te quite la tierra debajo de los pies.


Tenía la conciencia limpia; no la usaba nunca.


A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.


Los caníbales prefieren a los que carecen de espina dorsal.


Todos somos iguales ante la ley, pero no ante los encargados de aplicarla.


Muchos que quisieron traer luz, fueron colgados de un farol.


¿Significa progreso el que el antropófago coma con cuchillo y tenedor?


Muchos que se adelantaron a su tiempo tuvieron que esperarlo en sitios poco cómodos.


Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten.


El amor a la patria no conoce fronteras ajenas.


La ignorancia humana no permanece detrás de la ciencia, crece tan rápidamente como ésta.


El que busca el cielo en la tierra se ha dormido en clase de geografía.


Entra en ti sin llamar.


Cuando no sopla el viento, incluso la veleta tiene carácter.


El primer requisito de la inmortalidad es la muerte.


Cuando el agua te llega al cuello, no te preocupes si no es potable.


Seamos discretos. No peguntemos a la gente si vive.


Siempre habrá esquimales que confeccionen para los habitantes del Congo reglas de comportamiento en las épocas de grandes calores.


Preveo la desaparición del canibalismo. El hombre está asqueado del hombre.


Para hacerse oír, a veces hay que cerrar la boca.



Stanislaw Jerzy Lec

Stanislaw Jerzy Lec, (1909-1966) Escritor polaco de origen judío.