Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber.

Immanuel Kant

Si me hubiese quedado tranquilo en mi casa en vez de irme a sufrir por el mundo, ¡no me habría ahorrado pocas penas y pocos zapatos!

Henrik Johan Ibsen

Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.

Sócrates

El arte no tiene nada que ver con el gusto. No existe para que se le pruebe.

Max Ernst

No se debe usar el desprecio sino con gran economía, debido al gran número de necesitados.

René de Chateaubriand

Habla para que yo te conozca.

Sócrates

El verdadero instrumento del progreso radica en el factor moral.

Giuseppe Mazzini

Lo peor que puede hacerse es cruzar el precipicio en dos saltos.

David Lloyd George

La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno.

Johann Wolfgang Goethe

Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último.

Menandro de Atenas

Francisco de Quevedo

Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez.



Francisco de Quevedo, (1580-1645) Escritor español.