Todos poseemos suficiente fortaleza para soportar la desdicha ajena.

François de la Rochefoucauld

Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.

Heráclito de Efeso

La diferencia entre un esclavo y un ciudadano es que el ciudadano puede preguntarse por su vida y cambiarla.

Alejandro Gándara

El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad.

Edmund Burke

Dadme dos líneas escritas a puño y letra por el hombre más honrado, y encontraré en ellas motivo para hacerlo encarcelar.

Cardenal Richelieu

Los deseos del joven muestran las futuras virtudes del hombre.

Marco Tulio Cicerón

El verdadero heroísmo está en transformar los deseos en realidades y las ideas en hechos.

Alfonso Rodríguez Castelao

A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.

Blaise Pascal

En el país de los ciegos, el tuerto es rey.

Refrán

Ninguna religión vale una sola gota de sangre.

Marqués de Sade

Francisco de Quevedo

No es dichoso aquél a quien la fortuna no puede dar más, sino aquel a quien no puede quitar nada.



Francisco de Quevedo, (1580-1645) Escritor español.