Dios: lo más evidente y lo más misterioso.

Herni Dominique Lacordaire

El envidioso puede morir, pero la envidia nunca.

Molière

La muerte no es más que un cambio de misión.

Leon Tolstoi

El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada.

Jean Jacques Rousseau

La política es quizá la única profesión para la que no se considera necesaria ninguna preparación

Robert Louis Stevenson

El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.

Plutarco

La vida podría ser bastante agradable si no llamasen a la puerta esos acreedores reclamando el cumplimiento de los ideales a pobres hombres como nosotros.

Henrik Johan Ibsen

La ley es inexorable, como los perros: no ladra más que al que va mal vestido.

Pío Baroja

La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.

Ralph Waldo Emerson

Todo lo que ocurre, desde lo más grande a lo más chico, ocurre necesariamente.

Arthur Schopenhauer

Napoleón Bonaparte

Nos batimos más por nuestros intereses que por nuestros derechos.



Napoleón Bonaparte, (1769-1821) Emperador francés.