Una memoria ejercitada es guía más valiosa que el genio y la sensibilidad.

Friedrich Schiller

La amistad es un amor que no se comunica por los sentidos.

Ramón de Campoamor

El amor sólo se da entre personas virtuosas

Aristóteles

Los celosos son los primeros que perdonan, todas las mujeres lo saben.

Fiodor Dostoievski

Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.

Ovidio

El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse.

J. R. R. Tolkien

Si existiera algo que quisiéramos cambiar en los chicos, en primer lugar deberíamos examinarlo y observar si no es algo que podría ser mejor cambiar en nosotros mismos.

Carl Gustav Jung

Las cuerdas que amarran el respeto de unos por otros son, en general, cuerdas de necesidad.

Blaise Pascal

Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo sólo con dinero.

Indira Gandhi

La fe puede ser sucintamente definida como una creencia ilógica en que lo improbable sucederá.

Henry-Louis Mencken

Francisco de Quevedo

La adulación, bajeza del que adula; engaño del adulado y aún bajeza de los dos; porque su bajeza muestra el que gusta de su adulación, que no se fía en el valor de sus méritos.



Francisco de Quevedo, (1580-1645) Escritor español.