Un viaje de mil millas comienza con el primer paso.

Lao-tsé

Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.

Albert Schweitzer

Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último.

Menandro de Atenas

La ira ofusca la mente, pero hace transparente el corazón.

Nicolás Tommaseo

Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.

Edgar Allan Poe

Las mentiras más crueles son dichas en silencio.

Robert Louis Stevenson

Jamás es perdido el bien que se hace.

Fénelon

El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.

Platón

Una fórmula para alcanzar la celebridad puede ser ésta: expresar ideas sencillas con claridad, ingenio y cortesía.

André Maurois

La juventud es un disparate; la madurez, una lucha; la vejez, un remordimiento.

Benjamin Disraeli

Lucio Anneo Séneca

Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.


Lucio Anneo Séneca

Lucio Anneo Séneca, (2 AC-65) Filósofo latino.