Si te caes siete veces, levántate ocho.

Proverbio chino

La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia.

John Ruskin

¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!

Santa Catalina de Siena

La gloria es un veneno que hay que tomar en pequeñas dosis.

Honoré de Balzac

Las coronas de laurel son arrebatadas por un soplo de brisa; contra las coronas de espinas, nada puede la tempestad.

Friedrich Hebbel

No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.

Aristóteles

Nada más fácil que hacerse aplaudir por la canalla.

Arturo Graf

El que escribe en el alma de un niño escribe para siempre.

Anónimo

El amor es una perla preciosa que, si no se posee, de nada sirven el resto de las cosas, y si se posee, sobra todo lo demás.

San Agustín de Hipona

En cuanto el alma pierde la aureola juvenil, los generosos torneos por el aplauso son sustituidos por las egoístas competencias por el dinero.

Santiago Ramón y Cajal

Albert Einstein

El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón.



Albert Einstein, (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.