Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece.

Juana de Ibarbourou

La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.

Epicuro de Samos

Si no pensáis en el futuro, nunca lo tendréis.

John Galsworthy

El de la locura y el de la cordura son dos países limítrofes, de fronteras tan imperceptibles, que nunca puedes saber con seguridad si te encuentras en el territorio de la una o en el territorio de la otra.

Arturo Graf

El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.

Plutarco

El llanto es tan saludable como el sudor y más poético.

Alejandro Casona

El gran libro de la naturaleza está escrito en símbolos matemáticos.

Galileo Galilei

Espantoso juego del amor, en el cual es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo.

Charles Baudelaire

La juventud tiene el genio vivo y el juicio débil.

Homero

El día precedente enseña el día que sigue.

Píndaro

Francisco de Quevedo

Mejor se puede disculpar el que se muere de miedo, que el que de miedo se mata: porque allí obra sin culpa la naturaleza; y en éste, con delito y culpa, el discurso apocado y vil.



Francisco de Quevedo, (1580-1645) Escritor español.