Nunca debe el hombre lamentarse de los tiempos en que vive, pues esto no le servirá de nada. En cambio, en su poder está siempre mejorarlos.

Thomas Carlyle

Eso que llaman verdad no es más que la eliminación de errores.

Georges Benjamin Clemenceau

El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él.

Proverbio chino

No existe el hombre que haya podido descubrir el medio de dar un consejo de amigo a una mujer, ni siquiera a la suya.

Honoré de Balzac

Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.

Plutarco

Nada prende tan pronto de unas almas en otras como esta simpatía de la risa.

Jacinto Benavente

Dos hombres traicionados por la misma mujer son algo parientes.

Albert Camus

El amor es un juego; el casamiento un negocio.

Alberto Moravia

La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.

Rudyard Kipling

No esperes que tu amigo venga a descubrirte su necesidad; ayúdale antes.

Juan Luis Vives

Francisco de Quevedo

Mejor se puede disculpar el que se muere de miedo, que el que de miedo se mata: porque allí obra sin culpa la naturaleza; y en éste, con delito y culpa, el discurso apocado y vil.



Francisco de Quevedo, (1580-1645) Escritor español.