Bendito sea el hombre que no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrárnoslo con sus palabras.

George Eliot

El que muere paga todas sus deudas.

William Shakespeare

Los satisfechos, los felices, no aman; se duermen en la costumbre.

Miguel de Unamuno

Más obliga y más puede un rostro bello que un hombre armado.

Louis Charles Alfred de Musset

Los ojos no pueden ver bien a Dios, sino a través de lágrimas.

Victor Hugo

La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más.

Sören Aabye Kierkegaard

Los celos son una ceguera que arruina los corazones; quejarse y querellarse no representa signos de afecto sino de locura y malestar.

Gasparo Gozzi

Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula.

San Agustín de Hipona

Antes del matrimonio se considera el amor teóricamente; en el matrimonio se pasa a la práctica. Ahora bien, todos saben que las teorías no siempre concuerdan con la práctica.

Henrik Johan Ibsen

El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo.

Voltaire

Oscar Wilde

Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.



Oscar Wilde, (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.