Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida.

Khalil Gibran

En el mundo hay sólo dos maneras de triunfar: por la propia capacidad o por la imbecilidad ajena.

Jean de la Bruyere

La sangre joven no obedece un viejo mandato.

William Shakespeare

Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo.

Voltaire

Llamo rumiantes a los hombres que se pasan rumiando la miseria humana, preocupados de no caer en tal o cual abismo.

Miguel de Unamuno

Solamente el hombre religioso es siempre el mismo. Porque su Dios no cambia.

Joseph Joubert

Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.

Montesquieu

La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.

François de la Rochefoucauld

La necedad es la madre de todos los males.

Marco Tulio Cicerón

No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.

Jacinto Benavente

Napoleón Bonaparte

Interpretar la ley es corromperla, los abogados las matan.



Napoleón Bonaparte, (1769-1821) Emperador francés.