El amor de los jóvenes no esta en el corazón, sino en los ojos.

William Shakespeare

Aquellos cuya conducta se presta más al escarnio, son siempre los primeros en hablar de los demás.

Molière

Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.

Aristóteles

Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra de verdad bajo tierra.

Georges Benjamin Clemenceau

Todo lo que la tierra da y todo aquello que se llama felicidad sólo es un juguete de la suerte; lo que nosotros somos, eso sólo nos pertenece.

Johann Kaspar Lavater

No se ganan los hombres con favores sin obras.

Francisco de Quevedo

El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.

Miguel de Unamuno

Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre.

Severo Ochoa

En la vida no hay clases para principiantes; en seguida exigen de uno lo más difícil.

Rainer María Rilke

El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez.

Friedrich Nietzsche

San Agustín de Hipona

La misma debilidad de Dios procede de su omnipotencia.


San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona, (354-430) Obispo y filósofo.