Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.

Eduardo Galeano

De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras.

Marco Aurelio

El azar no existe; Dios no juega a los dados.

Albert Einstein

La función última de la crítica es que satisfaga la función natural de desdeñar, lo que conviene a la buena higiene del espíritu.

Fernando Pessoa

La suerte no se puede almacenar.

Romy Schneider

La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor.

Aristóteles

Pienso, luego existo.

René Descartes

Deseara yo que los libros se hiciesen para enseñar en vez de eso se escriben para hacer alarde de saber.

Anónimo

Un filósofo casado es, para decirlo claro, una figura ridícula.

Friedrich Nietzsche

La juventud sabe lo que no quiere antes de saber lo que quiere.

Jean Cocteau

La muerte es algo tan tremendamente airado, que sólo la desnudez, la elemental desnudez, puede escindirla del ridículo.


Camilo José Cela

Camilo José Cela, (1916-2002) Escritor español.