Si un hombre se deja tentar por un asesinato, poco después piensa que el robo no tiene importancia, y del robo pasa a la bebida y a no respetar los sábados, y de esto pasa a la negligencia de los modales y al abandono de sus deberes.

Thomas De Quincey

Muchos son los buenos, si se da crédito a los testigos; pocos, si se toma declaración a su conciencia.

Francisco de Quevedo

Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.

Heráclito de Efeso

Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.

Platón

Hay palabras que sólo deberían servir una vez.

René de Chateaubriand

No es por el huevo, sino por el fuero.

Refrán

La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.

Aristóteles

Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.

Lucio Anneo Séneca

Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.

Miguel de Cervantes Saavedra

El precio de la grandeza es la responsabilidad.

Winston Churchill

Johann Wolfgang Goethe

Muchos hombres no se equivocan jamás porque no se proponen nada razonable.



Johann Wolfgang Goethe, (1749-1832) Poeta y dramaturgo alemán.