Hay tres cosas que jamas he podido comprender: el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina.

Jean Cocteau

La razón puede advertirnos sobre lo que conviene evitar; sólo el corazón nos dice lo que es preciso hacer.

Joseph Joubert

Al final, utilizas Internet cuando lo necesitas. Es como cuando empiezas a ir al supermercado, que compras todas las ofertas y después ya sabes que tienes que comprar una lata de atún y un bote de suavizante.

Joaquín Oristrell

Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros, o lucha contra una injusticia, transmite una onda diminuta de esperanza.

Robert Kennedy

El día que tú no ardas de amor, muchos morirán de frío.

François Mauriac

Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.

Pitágoras de Samos

No hay amor sin temor de ofender o perder lo que se ama.

Francisco de Quevedo

No pudiendo cambiar los hombres, se cambian sin tregua las instituciones.

Jean Lucien Arréat

¿Qué confianza puede tenerse ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales y facilitan a los Gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y pleitos eternos de sus súbditos?

Barón de Holbach

Si te caes siete veces, levántate ocho.

Proverbio chino

Concepción Arenal

La pasión para el hombre es un torrente; para la mujer, un abismo.


Concepción Arenal

Concepción Arenal, (1820-1893) Escritora y socióloga española.