El hombre no reza para dar a Dios una orientación, sino para orientarse debidamente a sí mismo.

San Agustín de Hipona

En el fondo, un poema no es algo que se ve, sino la luz que nos permite ver. Y lo que vemos es la vida.

Robert Penn Warren

Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.

Voltaire

La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.

Jean Jacques Rousseau

Nadie siente el dolor de otro, nadie entiende la alegría de otro.

Franz Schubert

No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.

Gustave Flaubert

Si quieres tener enemigos, supera a tus amigos; si quieres tener amigos, deja que tus amigos te superen.

François de la Rochefoucauld

La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.

Ernesto Sábato

A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.

Lucio Anneo Séneca

Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.

Federico II

Francisco de Quevedo

Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen.



Francisco de Quevedo, (1580-1645) Escritor español.