Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras.

William Shakespeare

En las arengas destinadas a persuadir una colectividad se pueden invocar razones, pero antes hay que hacer vibrar sentimientos.

Gustavo Le Bon

La muerte es cobarde para los que no la huyen y animosa para los que la temen.

Lope de Vega

Cualquiera que se tome demasiado en serio corre el riesgo de parecer ridículo. No ocurre lo mismo con quien siempre es capaz de reírse de sí mismo.

Václav Havel

Tal vez, sólo los genios son verdaderos hombres.

Aldous Huxley

Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande.

Proverbio manchú

No confundáis a Jesús, el maestro, con los pobres hombres que le siguen de lejos. No esperéis que su inconsecuencia pueda serviros eternamente de excusa.

François Mauriac

¡Siendo de dos una tristeza, ya no es tristeza, es alegría!

Francisco Villaespesa

Muchas cosas me admiran en este mundo: esto prueba que mi alma debe pertenecer a la clase vulgar, al justo medio de las almas; sólo a las muy superiores, o a las muy estúpidas, les es dado no admirarse de nada.

Mariano José de Larra

La falta de generosidad al vencer disminuye el mérito y los frutos de la victoria.

Giuseppe Mazzini

Lucio Anneo Séneca

Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.


Lucio Anneo Séneca

Lucio Anneo Séneca, (2 AC-65) Filósofo latino.