Pues si te empeñas en soñar te empeñas en aventar la llama de tu vida.

Rubén Darío

La patria no existe sin el amor de sus hijos.

Antonio Maura y Montaner

Conviene reír sin esperar a ser dichoso, no sea que nos sorprenda la muerte sin haber reído.

Jean de la Bruyere

La claridad es el barniz de los maestros.

Marqués de Vauvenargues

Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

Benito Juárez

No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma.

Noel Clarasó

El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel.

Alfred Hitchcock

La verdadera humildad consiste en estar satisfecho.

Henry F. Amiel

La salud del pueblo está en la supremacía de la ley.

Marco Tulio Cicerón

No pudiendo cambiar los hombres, se cambian sin tregua las instituciones.

Jean Lucien Arréat

Lucio Anneo Séneca

Es tan grande el placer que se experimenta al encontrar un hombre agradecido que vale la pena arriesgarse a hacer un ingrato.


Lucio Anneo Séneca

Lucio Anneo Séneca, (2 AC-65) Filósofo latino.