¡Oh, dulce nombre de la libertad!

Marco Tulio Cicerón

La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre.

San Agustín de Hipona

La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones.

Severo Catalina

El que miente necesita tener buena memoria.

Marcus Fabis Quintiliano

Pueden amar los pobres, los locos y hasta los falsos, pero no los hombres ocupados.

John Donne

La conciencia del tiempo, bajo su forma más pura, es el aburrimiento, es decir, la conciencia de un intervalo que nada atraviesa o que nada puede llenar.

Louis Lavelle

Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.

Bertrand Russell

La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.

François de la Rochefoucauld

Existe gente que está tan llena de sentido común que no le queda el más pequeño rincón para el sentido propio.

Miguel de Unamuno

Mi sueño es el de Picasso; tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres.

Fernando Savater

Gilbert Keith Chesterton

No sólo para gobernar, sino también para sublevarse hacen falta leyes estrictas. Un ideal fijo, habitual, es condición para toda clase de revoluciones.



Gilbert Keith Chesterton, (1874-1936) Escritor británico.