No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.

José Saramago

La vida es un tránsito; el mundo es una sala de espectáculos; el hombre entra en ella, mira y sale.

Demócrito de Abdera

Lo que no me mata, me fortalece.

Friedrich Nietzsche

Quien no es envidiado, no es digno de serlo.

Esquilo de Eleusis

¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mi. Asunto mío es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mi.

Simone Weil

El que puede prescindir del ser amado puede prescindir de todo.

André Maurois

Antes del impresionismo no había sombras azules.

Oscar Wilde

La humildad de los hipócritas es el más grande y el más altanero de los orgullos.

Martin Lutero

Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano.

Pablo Neruda

Los políticos tímidos e interesados se preocupan mucho más de la seguridad de sus puestos que de la seguridad de su país.

Thomas Macaulay

Victor Hugo

Los volcanes arrojan piedras, y las revoluciones hombres.



Victor Hugo, (1802-1885) Novelista francés.